Hombre y polaridad femenina la apertura a la vida 

Un hombre que no ha elaborado su polaridad femenina no va a poder contener a una mujer, con toda su “locurilla”,  porque les da susto. Asumir la complejidad femenina es mucho, por eso la tendencia es o a despistarse o a castrarla. Por eso es necesario que el hombre y su polaridad femenina se desarrollen en armonía

Para un hombre es salir de la puta y de la madre, alguien que existe para cubrir sus necesidades: sexuales, nutricias y emocionales, como un derecho o una obligación, está en el inconsciente pero es así.

Otra faceta es la virgen, la intocable, la diosa, la maravillosa…el ideal, la que no tiene demonios, se dejan fascinar por la diosa en nosotras, sin fallos. Cuando sale la Kali el hombre o abandona la relación o comienza con problemas de impotencia.

Cuando una mujer se pone en la madre-esposa, es una madre para el hijo no una relación con el hombre real. Aquí la tarea de la madurez como mujeres es matar, simbólicamente, al hijo dentro. Por que las mujeres nos hemos sentido poderosas manteniendo al hombre inútil y dependiente

La madre como arquetipo es estático, nutre, está ahí. No quiere decir que en una relación la mujer no pueda ejercer de madre en algún momento, pero de una manera consciente, pero es una faceta y hay otras energías dinámicas.

Y esto les pasa a muchas mujeres cuando tienen un hijo. El hombre desaparece, ya tienen su juguetito. Hay mucha frustración y distanciamiento, muchas mujeres utilizan al hombre, inconscientemente, para ver realizada su maternidad.

Un hombre se puede adentrar en lo femenino para afrontar ese reto emocional y cuando puede ver a una mujer como reflejo enriquece todo su mundo emocional, toda su diversidad, puede afrontar ese caos y ese magma intenso, y estar ahí.El hombre y su polaridad femenina se nutren para el crecimiento.

Un hombre que no vaya más allá de estos arquetipos en su relación con lo femenino su relación con la mujer será un poco pobre.

¿ Qué es la sabiduría femenina?

 

La sabiduría femenina: SOFIA O SEQUINA está en relación con la tierra. Cuando un hombre no está en conexión con su energía femenina no contempla la vida en la materia, por lo que en vez de penetrar la vida con el respeto lo que hace es violar, y es lo mismo que hacemos las mujeres cuando nos ponemos en esta polaridad masculina, que nos ponemos el pene de hierro.

Es una cuestión de matrimonio interno, nuestra “anima” tiene que ver con la tierra es el mundo instintivo, de la Ley Natural; la ley de los ciclos de la creación, el impulso de fertilizar, de que florezca, es esa pasión de estar en contacto con lo  vital.

En la sexualidad cuando una mujer incorpora su polaridad masculina, toda esa pasión, esa energía, esa Shakti se va a desparramar, y eso es muy bonito.

Y cuando un hombre incorpora esa polaridad femenina no va a tratar a la mujer como un objeto, se va a dar cuenta que  realmente hay una vida que nutrir y va a penetrar la vida con respeto y con alegría.

Por eso cuando pedimos a un hombre que tenga una sexualidad distinta, es muy difícil si antes no ha hecho ese desarrollo interno. Para conseguir esto el hombre y su polaridad femenina deben de ser uno. 

Si no va a ser la pulsión y la satisfacción, aunque le ponga consciencia. Cuándo desarrollas lo femenino en ti, sabes lo que es lo femenino y no vas a entrar arrasando.

Lo femenino representa la vida, si yo como hombre he desarrollado mi polaridad femenina sé cómo es; y mi manera de penetrar la vida será  con respeto y alegría y si no iré a mi pulsión y mi satisfacción aunque le ponga consciencia, porque a un hombre le cuesta saber que puede utilizar la pulsión como energía vital cuando no ha desarrollado su polaridad femenina.

Cuando sabe que lo femenino está en relación con la vida, con la tierra, con toda esa parte de él pues….. Efectivamente su relación con las mujeres cambia. Cuando el hombre y su polaridad femenina entran en contacto es cuando consigue la armonía.

Igual que la nuestra cambia cuando asumimos la autoridad de nuestra vida y el discernimiento y ese poso y esa seguridad ya no podemos tratar a los hombres como niños idiotas porque entonces estoy agrediendo a esa presencia que está dentro de mí.

Otra cosa es que objetivamente esa persona se esté expresando así, pero yo ¿A quién quiero alimentar, al bobalicón o al hombre que hay ahí?

Porque para eso somos las hechiceras, y no quiere decir que vaya a tener una relación con él, pero yo puedo ejercer ese sacerdocio, esa es la prostituta sagrada moderna.

Si esto no se materializa en lo cotidiano no sirve para nada.

Eres tú la que devuelve lo sagrado a la vida, cuando una mujer se abre, nutre a lo masculino, es tu consciencia. La prostituta sagrada devuelve a la vida lo sagrado.

Tú no puedes pedir presencia a un hombre sino reconoces la presencia en ti.

Lo masculino nutre a lo femenino y viceversa.

Imagen de cabecera sacada de: Conectadas

 

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