Las princesas no necesitamos príncipes 

En el post de hoy quiero reflexionar sobre la siguiente afirmación, las princesas no necesitamos príncipes.Como mujeres nuestro soporte energético es femenino y las cualidades masculinas están apoyando y sirviendo a nuestra femineidad.

Cuando  las habilidades de la polaridad masculina se expresan en exceso me desconecto de mi femineidad, me desenraizo  pierdo la conexión con el agua, la tierra, con la vida y sus ciclos de regeneración. Me  chuchurrio, los jugos se secan,  pierdo  fluidez, ligereza, brillo, mi cuerpo se tensa, y hay como un cansancio no se muy bien a que se debe.

El mental, el hacer toma demasiado protagonismo y mi vida orgánica se va apagando, el instinto se enmudece. La irradiación femenina se queda agazapada en el interior .

Lasprincesas no necesitamos príncipes, hemos hecho un gran desarrollo de cualidades de lo masculino: vivimos una vida independiente, tenemos y valoramos nuestros  proyectos, objetivos, metas y  vamos hacia ellas, hacemos, hacemos y deshacemos.

Lo masculino en nosotras tiene una dirección, un discernimiento, sabe a dónde va, como conseguir los objetivos, los logros, tiene metas  muy concretas y una forma de acceder  a ellas muy clara. Es una fuerza impulsadora, orientada, precisa, que nos impulsa hacia delante; Organización, concreción estructura.

Sin el desarrollo y equilibrio de las habilidades de nuestra parte masculina, las mujeres tomamos actitudes de indefensión, de depresión, de amargura, tristeza de apatía interna, de abandono…. Tenemos necesidad  de buscar esa autoridad fuera, que alguien o algo nos afirme, nos dirija, nos oriente, nos valore, nos diga que está bien, tenemos dificultad de materializar, concretizar nuestra creatividad, proyectos, anhelos. Hay desorientación, nos desbordan las cosas, nos sentimos frágiles emocionalmente, con dificultad a poner limites, no hay vitalidad.

Por ello las princesas no necesitamos príncipes sino encontrarnos a nosotras mismas y trabajar con nuestro yo interior.

Internamente cuando nuestra polaridad actúa energéticamente como masculina, (sustituye nuestro soporte energético femenino)  estaremos en una acción demasiado exigente, o en una acción que no tendrá en cuenta nuestro ritmo, o nuestro descanso, será un tirano interno. Hemos perdido el contacto con el agua, la tierra y por tanto con el gozo y la fluidez de la vida

La polaridad masculina interna nos da la presencia, la dirección, esa determinación para expresar nuestra creatividad en una dirección, para salir al mundo, para hacer nuestra vida. Lo masculino como dinámica interna nos da la posibilidad de abrirnos, de confiar, porque nos aporta seguridad en nosotras, podemos  poner límites. Nos da ese sentimiento de autoridad. Nos da discernimiento, capacidad de tomar decisiones, al servicio de la vida, al servicio de lo femenino, al servicio de lo que necesito. Ser las autoras de nuestra propia vida.

Una mujer que no tiene desarrollado su masculino interno, de una forma coherente, es dependiente  de una manera o de otra y eso no tiene nada que ver con que yo sea autosuficiente,  gane dinero, pague su alquiler….internamente puedo ser dependiente porque mi autoridad emocional es frágil  de maneras más sutiles sigo buscando que una autoridad externa en algún ámbito me dé la valoración, la confianza, la seguridad.

Cuando una mujer tiene un masculino elaborado al servicio de su femenino , la fantasía del rescate se evapora, nadie  o nada va a venir a salvarte, la princesa no necesita a un príncipe que  la salve.  Ella hace la propia transmutación de su vida.  La crea.

Saber más

Translate »